domingo, 20 de abril de 2014

Arroz con Leche

El arroz con leche es un postre tradicional en la gastronomía de medio mundo que consiste en cocer lentamente arroz en leche aromatizada con alguna especia: canela, limón, naranja, clavo.... 
En Asturias y Portugal se suele servir con azúcar quemado, en los países sudamericanos le ponen pasas, los anglosajones vainilla, los iraníes le añaden azafrán y en el norte de la India, cardamomo. 
También en algunos lugares espesan la leche con leche condensada, vino de Oporto, nata, harina..... Una variante del arroz con leche es el arroz Emperatriz al que se le añaden yemas de huevo y gelatina, y se cuaja en un molde.

En casa, nuestra mamá hace el arroz con la receta que todos conocemos: arroz, azúcar, leche, canela, limón y naranja, y como todo lo que hace, le queda de lujo. Suele preparar una cacerola grande que reparte con nosotras, con el tío, y a veces también las vecinas lo prueban.
Ella siempre dice que mi abuela le añadía leche caliente a la hora de servir y quedaba como una sopita, que hacía de plato único en algunas noches frías.
Lo tomes frío o caliente en cualquiera de sus variedades es un postre excepcional, sano y muy nutritivo.


Ingredientes:
  • 1 litro de leche entera
  • 200 gr de arroz
  • 6 cucharadas soperas de azúcar
  • Un palo de canela
  • Una corteza de limón
  • Una corteza de naranja
  • Un clavo de olor
  • Una pizca de sal
Necesitaremos:
Una cacerola y una fuente bonita o vasitos individuales para servir.

Elaboración:
Ponemos a hervir el arroz con un poquito de agua, la canela, el limón, la naranja, el clavo y la pizca de sal. Al poco, vamos añadiendo la leche y dejamos cocer a fuego lento hasta que el arroz esté tierno. Con el fuego muy lento y dándole muchas vueltas, el arroz puede estar cerca de una hora cociendo.
Al final añadimos el azúcar, de la que damos sólo una cantidad orientativa, puede que os guste añadir un poquito más. Damos algunas vueltas más, y servimos en la fuente espolvoreada con canela molida.


Trucos, consejos y variantes:
- Como hemos dicho antes, este postre se puede comer caliente o frío, y también podemos modificar la cantidad de leche por si nos gusta más o menos espeso.
- Recuerda quitar la parte blanca de la corteza de naranja y limón para que no amargue.

jueves, 17 de abril de 2014

Tortilla de Gurumelos

El gurumelo, Amanita ponderosa, es una seta muy apreciada en nuestra tierra y podemos disfrutarla en estos meses pues es en esta época cuando puede recogerse en el noroeste de Andalucía, el sur de Extremadura y el sur de Portugal.  Aquí se considera todo un manjar, pagándose por ellos precios altísimos cuando están escasos. Este año parece que se están dando bien, así que podemos contar con ellos en la cocina sin arruinarnos.

Se pueden comer asados, en revueltos, en croquetas... y de infinidad de maneras, ya que engrandece cualquier plato.  En nuestro pueblo hay una fiesta en su honor que se celebra a finales de marzo o principios de abril, en la cual se degustan todo tipo de platos que los tienen como ingrediente principal.
Sin embargo, nuestra propuesta de hoy es de lo más sencilla... una deliciosa tortilla de gurumelos con patata y cebolla fresca. Esperamos que os guste.




Ingredientes:
  • Dos o tres patatas medianas
  • 250 gr de gurumelos 
  • Cuatro huevos
  • Una cebolla fresca 
  • Aceite de oliva virgen y sal
Necesitaremos:
Una sartén antiadherente, sartén o freidora para freír las patatas y un bol.

Elaboración:
Se pelan las patatas, se cortan en cuadraditos y se fríen en abundante aceite.
Mientras se pica la cebolla, se dora en un fondo de aceite de oliva virgen y cuando esté bien pochada, se añaden los gurumelos. Se saltea el conjunto durante 5 minutos.
En un bol se cascan y baten  los huevos, se añaden los gurumelos, la patata y una pizca de sal.
En la sartén que hemos utilizado para saltear los gurumelos se cuaja la tortilla y ....¡Listo!


Trucos, consejos y variantes:
- Los gurumelos se pueden sustituir por cualquier seta: champiñones, boletus..., aunque claro, ya estaríamos hablando de otro sabor.
- Para aligerar la receta, en vez de freír las patatas se pueden hacer al microondas. Se lavan, se pinchan y se cocinan 3 minutos por cada lado; una vez listas se trocean.

martes, 15 de abril de 2014

Pastel vegetal de atún del Patio de San Eloy

El pastel vegetal es una de las tapas más emblemáticas de uno de los establecimientos más populares de la capital andaluza, el Patio de San Eloy. Y es que en primavera, cuando se va acercando el calor en Sevilla, se apetece muchísimo una tapita sencilla para acompañar una cerveza bien fresquita. Y ellos que lo saben siempre tienen preparado este pastel de pan, atún y huevo aliñado con salsa de tomate y mayonesa que además tiene una pinta buenísima y es del agrado de todos sus clientes.
Y a nosotros que nos gusta mucho, nos ha parecido ya buen momento para prepararlo dándole la bienvenida a este buen tiempo que parece que ha llegado para quedarse...

Además, en nuestra caja Degustabox, nos llegaron dos tarros de mayonesa Ybarra Ligera estupendas para esta receta... y que no hemos esperado para utilizar en este fresco pastel vegetal. El resultado buenísimo, de esperar de una marca de calidad, como las que nos llegan siempre en las cajas Degustabox.




Ingredientes:
  • Tres láminas de pan de molde para enrollar (o nueve rodajas grandes)
  • Dos latas de atún en conserva
  • 100 gramos de salsa de tomate casera
  • Dos huevos cocidos
  • Mayonesa 
  • Lechuga fresca 
Elaboración:
Escurrimos y desmigamos el atún, y lo mezclamos con el tomate frito. Este será el primer relleno de nuestro pastel. Procuraremos que la mezcla nos quede jugosa para que empape ligeramente el pan.
Colocamos encima de este relleno otra lámina de pan que cubrimos con abundante mayonesa, huevo duro picado y lechuga. 
Colocamos la última capa de pan que untaremos con mayonesa y adornaremos al gusto con la clara y la yema del huevo restante bien picadas y con lechuga picada.
Lo llevamos a la nevera a que repose y listo para tomar.



domingo, 13 de abril de 2014

Torrijas Sencillas de Azúcar

Las torrijas, el dulce de mas tradición de la Semana Santa andaluza, y en muchos lugares de nuestro país no pueden faltar estos días las confiterías para endulzar las meriendas de esta semana de pasión.
Con miel, de vino, de leche, ... muchísimas variantes de esta sencilla receta y todas deliciosas.
Nosotras os proponemos las torrijas de vino que han hecho en casa de toda la vida, algunas veces bañadas en miel y otras en azúcar, como en esta ocasión.
Esperamos que disfrutéis de ellas si os animáis a hacerlas y que tengáis una Feliz Semana Santa.


Ingredientes:
  • 2 huevos 
  • Pan de molde especial torrijas.
  • Vino blanco
  • Agua
  • Azúcar
  • Canela molida

Necesitamos:
Un bol para hacer las mezclas, un cazo, una sartén grande parar freír y una bandeja para presentarlas.

Elaboración:
 Mezclamos en un bol los huevos, un chorrito de vino blanco y un poco de canela. Todo esto lo batimos con la batidora. Empapamos los panes en la mezcla y lo dejamos reposar un ratito para que queden bien jugosas. 
Calentamos en la sartén el aceite y cuando esté caliente vamos friendo las rebanadas de pan.
 A continuación, rebozamos las torrijas con azúcar. Dejamos enfriar y a comer.


Trucos, consejos y variantes:
- Si os gustan con miel, poner la miel a calentar con un poquito de agua , una cucharadita de azúcar y la cascara de un limón. Cuando las torrijas estén fritas las sumerges en la miel y a comer.
- Si en casa hay niños y no queréis utilizar vino, podéis sustituirlo por leche, quedan también muy buenas y a los peques les encantan.
- También puedes sustituir el pan de molde por pan normal, pero teniendo en cuenta que debe de ser del día anterior para que empapen bien la mezcla.

Recordaros que ya nuestro concurso está en la recta final pues el 15 de abril termina el plazo para la recepción de recetas, tanto en publicaciones en blog como a través del correo electrónico.


Así que animaros a los que no lo hayáis hecho aún a celebrar con nosotras Dos años de Cocinando con las Chachas (hay unos premios fabulosos y contamos con un jurado de altura), y agradeceros a los que ya lo habéis hecho, estamos muy contentas.



viernes, 11 de abril de 2014

Pollo al horno

¿Quién se resiste a un delicioso pollo al horno con su carne suave y su corteza dorada y crujiente? ¿Y acompañado de unas tiernas patatas nuevas torneadas? Pocos son los que le dirían que no a un plato tan popular, tan fácil de preparar, y que resulta además muy económico. 
Nosotras lo hacemos en casa muy a menudo, con la receta que nos ha enseñado mamá y con la que conseguimos una carne muy tierna y llena de sabor.
El secreto está en el macerado: para tener el pollo listo para el almuerzo lo aliñamos por la mañana con manteca de cerdo, pimienta, rodajas de limón, un chorreón de brandy y sal y reservamos en frío hasta el mediodía. Así damos tiempo a que el pollo absorba todos los sabores y conseguimos también preparar la piel para que luego quede muy dorada y crujiente. 


Y para que nos quede como a nosotras nos gusta, lo más importante, utilizar materia prima de primerísima calidad, como la manteca de cerdo ibérico de Jamones y Embutidos Vázquez.




Ingredientes:
  • Un pollo entero cortado a trozos
  • Un vaso de brandy
  • Un vaso de caldo de pollo
  • 100 gr de manteca de cerdo ibérica
  • Pimienta blanca
  • Un limón ecológico
  • Sal
  • Patatas nuevas pequeñas para guarnición
Elaboración:
Con tres o cuatro horas de antelación en una fuente de horno untamos los trozos de pollo con manteca por todas partes, lo salpimentamos y lo regamos con el vaso de brandy. 
Cortamos el limón a rodajas sin pelarlo y lo colocamos entre las piezas de pollo. 
Llevamos la fuente al frigorífico y dejamos que macere.u
Precalentamos nuestro horno a 190 º con función arriba y abajo.
Pelamos y torneamos las patatas nuevas y las incorporamos a la fuente.
Horneamos 45 minutos aproximadamente, sin olvidar dar vueltas a la carne regularmente.
Si al pasar este tiempo la piel del pollo no está lo suficientemente dorada, pasamos el horno a la función grill y le damos unos minutos más de cocción.


Recordaros que ya nuestro concurso está en la recta final pues el 15 de abril termina el plazo para la recepción de recetas, tanto en publicaciones en blog como a través del correo electrónico.


Así que animaros a los que no lo hayáis hecho aún a celebrar con nosotras Dos años de Cocinando con las Chachas (hay unos premios fabulosos y contamos con un jurado de altura), y agradeceros a los que ya lo habéis hecho, estamos muy contentas.


miércoles, 9 de abril de 2014

Almejas con fideos

Cuando propusimos este concurso de recetas tradicionales queríamos llegar hasta vuestros recuerdos. Platos que nunca faltan los domingos en la mesa, recetas heredadas de mamás y abuelas, recetas típicas de vuestra zona… como es para nosotras estas almejas con fideos
¿Como un sabor o un olor puede recordar tanto a una persona?
Nuestra receta de hoy era una receta típica de nuestra tía Lola, uno de los pilares más importantes de nuestra familia. Cuando eramos pequeñas nos encantaba pasar los días en su casa. A ella no le importaba que ensuciaras cacharros, que sacaras cosas e incluso nos dejaba hacer ”cosas de mayores”. Nos dejaba fideos, garbanzos, harina, e incluso un bote gigante que tenia en la despensa de colorante alimenticio, para que hiciéramos nuestras recetas de mentira. Tomábamos el café (muchos días de puchero) con unos bizcochitos que nos parece  estar comiendo ahora, hacíamos punto y crucigramas, aparte de ver la película "El peque se va de marcha" o" Mary Poppins" durante unas 200 veces sin cansarnos. Los bocadillos que preparaba con jamón, que nuestro tío cortaba en lonchas finísimas y metía en pan calentito, eran inigualables. 

Decía siempre que ella había pasado mucha hambre de chica y no le importaba pagar por la fruta más cara, más buena o más temprana, y llenaba un frutero de plástico naranja con las primeras melonas, los bruños, los albaricoques,... más de lo que se podía comer. A veces por ser la primera fruta que llegaba a la tienda no estaba ni buena, pero el tendero siempre se la camelaba y le mentía diciéndole que estaba "de lujo", y ella la compraba. La fruta era su perdición. Además como vivió muchos años en Sevilla, y allí ya sabemos el calor que hace en verano, le encantaban los helados, y cuando íbamos de viaje siempre nos decía con mucha guasa "traedme un helaíto".
Cuando llegaban la fiestas de mi pueblo siempre íbamos a jugar a la tómbola. Nunca olvidaremos como nuestra tía se peleaba con el muchacho diciéndole que le daba todos los cacharros que había ganado por la muñeca chochona que a nosotros nos gustaba.
Como le dijeras que algo te gustaba no tenías escapatoria, todos los fines de semana comíamos lo mismo. Recordamos cuando venía el camión de los congelados y le compraba casi todo el camión por que le daba pena del muchacho.
Cuando era época de gurumelos, como ahora, nuestro tío los recogía en el campo y como a nosotras nos encantaban, para merendar comíamos muchas veces las cazuelas al horno con un poquito de sal y aceite y estaban de muerte lenta.
Siempre la recordaremos en la cocina preparando su guiso de huesos gordos con moscas (ya os contaremos la historia), las tortillitas de gambas, la carne "adobá", las almejas en salsa, las costillas en salsa y al horno... y sus insuperables almejas con fideos.
Esta es una de las recetas  que ha pasado a nuestra madre y que comemos muchos domingos. Está deliciosa a pesar de ser muy sencilla. Con ella queremos dar un pequeño homenaje a una mujer que ha significado mucho en nuestras vidas, y a la que echamos mucho de menos, se fue demasiado pronto.

Tita, las chachas siempre te llevaran en su corazón.



Esta es nuestra propuesta para participar en Vuestra Mejor Receta Tradicional, fuera de concurso obviamente.
Y con ella queremos recordaros que ya nuestro concurso está en la recta final pues el 15 de abril termina el plazo para la recepción de recetas, tanto en publicaciones en blog como a través del correo electrónico.


Así que animaros a los que no lo hayáis hecho aún a celebrar con nosotras Dos años de Cocinando con las Chachas (hay unos premios fabulosos y contamos con un jurado de altura), y agradeceros a los que ya lo habéis hecho, estamos muy contentas.


Podéis ver todas las recetas que concursan hasta ahora, en la pestaña del blog
Recetas del concurso Vuestra Mejor Receta Tradicional


Ingredientes:
  • 350 gr de almejas
  • 400 gr de fideos gruesos
  • Dos pimientos verdes
  • Medio pimiento rojo
  • Dos tomates maduros
  • Dos dientes de ajo
  • Una cebolla
  • Caldo de pescado
  • Perejil
  • Una cucharada de comino molido
  • Un fondo de aceite
  • Sal
Elaboración:
Refreímos los pimientos bien picados con la cebolla en un fondo de aceite. Cuando estén pochados añadimos el tomate picado. Cocinamos el refrito y lo apartamos  todo al vaso de la batidora donde lo trituraremos y reservaremos.
En el aceite restante abrimos las almejas y reservamos a un plato.
Devolvemos a la cazuela el refrito y el caldo de pescado y rectificamos de sal.
Cuando hierva el caldo, añadimos los fideos y esperamos a que estén tiernos para ponerle las almejas, el comino y los dos dientes de ajo machacados.
Apartamos del fuego, esperamos unos instantes a que los sabores se mezclen bien y servimos.



lunes, 7 de abril de 2014

Pan de Leche de Avena

La avena es de entre todos los cereales el más equilibrado y tomarla cada día nos aporta incontables beneficios: bajará el colesterol (es la escobilla arterial), regulará nuestro peso y nuestro metabolismo, protegerá nuestro intestino, beneficiará las articulaciones.....Tanto es así que la  FDA (Administración de  Alimentos y Medicamentos estadounidense) la denomina como "alimento específico para la salud". 
Y es que la avena contiene una completísima combinación de proteínas, grasas, hidratos de carbono (de absorción lenta), minerales (entre ellos el sílice) y vitaminas B y E.
Por todas estas razones nosotras incluimos avena en muchos de nuestros alimentos de consumo diario. En forma de copos la añadimos a nuestro yogur, bebemos leche de avena chocolateada (tiene un sabor delicioso, nada que ver con la soja) y la utilizamos para sustituir a al agua o la leche en algunas de nuestras recetas. 
En esta ocasión la leche de avena es el ingrediente líquido en una deliciosa hogaza de pan que hemos disfrutado acompañando a las comidas, en bocadillos y tostadas. 


Para elaborar este pan hemos utilizado la bebida de avena Vive soy Pielvital que se incluía en la última caja Muestras Premium que ha llegado a casa. No la habíamos probado de esta marca y nos ha gustado mucho. Venía acompañada de una muestra de leche de almendras, muy rica también. Y es que los chicos de Muestras Premium saben acertar con nostras, nos encanta todo lo que nos traen!



Ingredientes:
500 gr de harina de fuerza de trigo
325 ml de leche de avena
100 gr masa madre (opcional)
Medio sobre de levadura seca de panadería (si no pones masa madre, el sobre entero)
10 gr de sal
1 cucharadita de aceite de oliva virgen ecológico
1 cucharada de miel o glucosa
Copos de avena para decorar.

Necesitamos:
Panificadora (no es imprescindible), un banetón o en su defecto un bol grande para que fermente la masa en él, cuchilla o un cuchillo bien afilado, horno (preferiblemente con aire), rejilla para dejar enfriar.

Elaboración:
Disolvemos la levadura y la miel en la leche de avena. Ponemos en un bol todos los ingredientes y amasamos hasta que podamos volcar sobre una superficie y seguir amasando. Cuando nos quede una masa lisa y elástica hacemos una bola y dejamos reposar en un bol limpio tapado hasta que doble su volumen.
En la panificadora todo es más fácil. Ponemos todos los ingredientes, programa masa y la máquina amará y dará el primer levado.
En los dos casos, sacamos la masa sobre una superficie ligeramente enharinada y desgasificamos la masa. Boleamos dando la forma deseada, en nuestro caso de hogaza.
Dejamos reposar de nuevo de hora y media a dos horas en un banetón o en un bol grande que habremos cubierto con un paño de lino bien enharinado. Tapamos bien la masa y evitamos ponerla cerca de corrientes de aire.
Pasado este tiempo, precalentamos el horno a 250 grados y volcamos con mucha suavidad la masa sobre la bandeja de horno. Antes de llevarla al horno, hacemos unos cortes sobre la superficie del pan para que éste suba homogéneamente, y espolvoreamos con harina y copos de avena.
En el horno, después de los primeros 10 min bajamos la temperatura del horno a 190 grados, y seguimos horneando unos 50 min más aproximadamente (si hemos optado por dividir la masa en piezas pequeñas deberemos reducir el tiempo de horneado). Sabremos que el pan está perfectamente cocido si al golpear suena como un tambor.
Es importantísimo dejar enfriar el pan completamente sobre una rejilla antes de abrirlo.


Trucos consejos y variantes:
-En los primeros minutos de horneado podemos pulverizar con agua las paredes del horno para provocar vapor, esto hará que le corteza nos quede mucho más crujiente.
-El banetón o bol en el que reposaremos la masa podemos cubrirlo con papel de film aceitado en vez del paño enharinado.
-La temperatura ambiente es muy importante para la fermentación, así en temperaturas frías deberemos dejar reposar un poquito más la masa para que suba bien.
-Es importante no dejar fermentar el pan más de la cuenta (sobrefermentación) porque perderá consistencia. Un pan sobrefermentado baja muchísimo su volumen al formarlo. Un pan fermentado correctamente debe "aguantar el tipo" al darle forma.
-Puedes mejorar la receta añadiendo en el primer amasado semillas de lino, pasas y nueces, incluso especias  como el anís en grano.

¿No habéis participado en nuestro concurso? Aún tenéis tiempo.
Hasta el 15 de Abril podéis preparar Vuestra Mejor Receta Tradicional y publicarla en vuestro blog o enviarla por correo electrónico.